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Historias de Corbera | 14 de enero de 1.836 (publicado en Trobar-ho Tot año 2015)

Hay fechas que permanecen en el recuerdo de un pueblo por muchas y diferentes razones. Esta quizás no dirá nada a nadie, por lo lejana en el tiempo, pero fué muy dolorosa y recordada por nuestros antepasados. Hagamos un poco de historia.

La llamada "Guerra del Frances" que soportó nuestro país a principios del siglo XVIII, se acompañó de muchas desgracias para las familias del entorno de la capital. Las masias de nuestro pueblo, muchas veces por razones estratégicas, sirvieron de refugio a familias perseguidas de Martorell, Sant Andreu de la Barca y Molins de Rei. Estos lugares estaban en zonas de paso de los ejércitos franceses que los saqueaban para despues incendiarlos. También, en el sentido más militar, sabemos que el "Batalló de Caçadors de Catalunya", bajo el mando de Josep Manso Solá, fortificó la carretera de Valencia a su paso por Vallirana. Otro punto ocupado por los guerrilleros catalanes era el "Coll del Portell", paso de enlace entre el Baix Llobregat y el Penedés. En los alrededores de la "Creu de l'Aregall", en un paraje conocido como el "Pla dels Voluntaris", existia un campamento de instrucción militar y alistamiento de voluntarios de aquella larga guerra. El monasterio de "Sant Ponç" i el Casal de Santa Magdalena en más de una ocasión alojaron las tropas de país. En el archivo parroquial de Santa Magdalena constan varias defunciones a causa de estos lugares cercanos a la guerra y así quedó registrada la muerte, el 12 de junio de 1808, de un hombre sin identidad en la Costa de Sant Joan. Igualmente el 11 de junio de 1808 se sepultó a Antón Capellades, marido de Francesca Fisa, encontrado en Sant Ponç.

Años más tarde, en Barcelona, se producieron altercados que terminaron con la quema de conventos y el asesinato del general Bassas. Durante un largo periodo de tiempo los elementos exaltados fueron, por la falta de autoridad del governador, los dueños de la ciudad. En los pueblos vecinos muchos cabezas de familia, simpatizantes de los "carlinos", fueron detenidos y encarcelados en la Ciudadela. Llegada la madrugada del 14 de enero de 1836 un grupo de gente armada, descontrolada y permitida por la autoridad, asaltó la cárcel y, sin previo aviso ni juicio alguno, acabó con la vida de los presos en un baño de sangre. Buscando en los archivos se ha podido establecer la lista de los corberenses que perdieron la vida a manos de los facinerosos: Lluís Mestres, Miquel Roca Ros, Lluís Borrut, Joan Roig, Jaume Bertrán, Ramón Pujol, Salvador Aguilera Marcel, Domingo Aregall, Josep Canut, Antón Rivas y Bonaventura Ballesta. Once inocentes que estaban en prisión a la espera de un juicio lo más justo posible, ejecutados por una panda de incontrolados. Once corberensesque dieron la vida sin causa alguna.

De este multitudinario asesinato fué testigo en primera persona el corberense Eudald Pelegrí, que escapó milagrosamente en medio del alboroto y la confusión y lo dejó por escrito el 2 de febrero de 1836.

Texto · Joan Renau Turbau
Fotos · l'Abans y Trobar-ho Tot

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Historia | Relación de artículos publicados de Joan Renau